Durante la Semana de la Educación Vial, los patios de seis colegios de San Isidro se transformaron en pistas de tránsito, donde 1,340 escolares se convirtieron en pequeños conductores a bordo de autos de esponja para aprender, de forma lúdica, las reglas básicas de seguridad vial.
La iniciativa fue organizada por la Municipalidad de San Isidro a través de la Subgerencia de Tránsito, en coordinación con la Policía Nacional, el Touring Club, la Gerencia de Movilidad Urbana de la Municipalidad de Lima y la ATU.
Con música, juegos y dinámicas, los niños sortearon obstáculos, utilizaron visores simuladores y practicaron cómo respetar la señalización, los semáforos y las indicaciones de los efectivos de tránsito. También asumieron el rol de peatones, reforzando la importancia de cruzar la calle de manera segura.
La alcaldesa de San Isidro, Nancy Vizurraga, resaltó el propósito de estas jornadas educativas:
“Queremos inculcar desde temprana edad la cultura de la seguridad vial, formando futuros conductores y peatones responsables. Además, buscamos que los niños transmitan estos mensajes también a sus padres”.
La campaña, que combinó aprendizaje con entretenimiento, buscó sembrar en los más pequeños hábitos responsables que contribuyan a una movilidad más segura en el distrito.






