La obra ‘María Maricón’, presentada en el festival Saliendo de la Caja, organizado por la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP), ha desatado un intenso debate político y religioso. La pieza, que reflexiona sobre el vínculo entre lo religioso y el género a través de la reinterpretación de figuras católicas, provocó un gran revuelo entre la ciudadanía.
Uno de los primeros en pronunciarse en contra fue el alcalde de Lima Metropolitana, Rafael López Aliaga, quien utilizó sus rede sociales para calificar la pieza teatral como un “insulto a la Iglesia Católica” y cuestionó el vínculo religioso de la universidad organizadora.
La producción de María Maricón defendió el montaje, resaltando su narrativa basada en danzas, cantos y testimonios personales. Además, señalaron estar trabajando con las autoridades ante los mensajes homofóbicos recibidos.
Ante la controversia generada alrededor de ‘María Maricón’, el Ministerio de Cultura (Mincul) emitió un comunicado para aclarar sobre “la calificación de espectáculo público cultural no deportivo a la obra”.
En esa línea, la cartera liderada por Fabricio Valencia anunció que, en resguardo de los derechos consagrados por la Constitución del Perú, en especial al derecho fundamental de libertad religiosa y a la protección de las festividades religiosas consideradas patrimonio inmaterial integrante del Patrimonio Cultural de la Nación, “se encuentra evaluando las medidas correctivas pertinentes”.
Ante esto, activistas LGTBI consideraron que el arte no debe ser silenciado y que restringir obras como esta no solo vulnera los derechos culturales, sino que también sofoca el debate y la reflexión que la sociedad necesita.
“Un llamado a defender el arte y la diversidad. Es momento de que la sociedad civil alce la voz para proteger el derecho a la expresión artística, que es esencial para una convivencia plural e inclusiva”, sentenciaron.






