El gobierno peruano declaró el estado de emergencia ambiental en seis playas de la región Piura, incluyendo Las Capullanas, después de un derrame de petróleo causado por la refinería de Talara, administrada por Petroperú. La medida tendrá una duración de 90 días y contará con la participación de al menos 10 organismos del Estado para remediar la presencia de hidrocarburo en el mar.
Entre las acciones a realizar se incluye la continuación de la limpieza de la zona por parte de Petroperú, la emisión de informes de supervisión y evaluación por el Organismo de Evaluación y Fiscalización Ambiental (OEFA), y el monitoreo de la fauna silvestre en la zona por parte del Instituto del Mar del Perú (Imarpe) y el Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre (Serfor).El impacto ambiental del derrame es significativo, ya que el petróleo derramado afecta la fotosíntesis del fitoplancton, comprometiendo la supervivencia de especies como peces, crustáceos y moluscos.
Además, el petróleo también afecta al fondo marino, alterando las condiciones químicas y físicas del hábitat.La recuperación de las playas afectadas no será rápida ni sencilla, y podría tomar más de tres décadas, dependiendo de la intensidad del daño y los esfuerzos realizados.






