El presidente del Congreso, Eduardo Salhuana, estaba por ofrecer una conferencia de prensa cuando agentes de la Dirección contra la Trata de Personas de la Policía Nacional del Perú (PNP) y representantes de la Fiscalía llegaron al Palacio Legislativo. La intervención se debió a una denuncia sobre una presunta red de prostitución que operaba dentro del Congreso, involucrando a altos funcionarios. Después de casi cinco horas de diligencias, las autoridades se retiraron con computadoras y cajas llenas de documentos de la Oficina de Previsión y Seguridad, encargada de los registros de las cámaras de seguridad.
Salhuana, en su diálogo con los medios, aseguró que se estaban proporcionando todas las facilidades al Ministerio Público para realizar las investigaciones pertinentes, incluidas la posible incautación de material y documentos. El Ministerio Público, a través de su cuenta en X (antes Twitter), informó que la Fiscalía en Delitos de Trata de Personas estaba recopilando información relacionada con una investigación preliminar contra Jorge Torres Saravia, exjefe de la Oficina Legal y Constitucional del Congreso, por presunta explotación sexual. La diligencia continuó hasta la noche, con material relevante siendo retirado.

Según investigaciones periodísticas, Torres Saravia habría contactado modelos para ofrecerles cargos ficticios y luego facilitarles servicios sexuales a funcionarios. Tras revelarse el caso, Torres fue destituido por el Congreso, que inició una investigación interna. Paralelamente, congresistas pidieron el cese del oficial Mayor Giovanni Forno Flórez, implicado en la presunta red de prostitución. Salhuana indicó que la Mesa Directiva evaluaría su continuidad en el cargo, considerando los hechos y responsabilidades.
En el marco de la investigación, la Policía Nacional, a través de la Dirección contra la Corrupción, realizó diligencias en la Oficialía Mayor del Congreso, incluyendo allanamientos en el Centro de Control de Seguridad y oficinas de Recursos Humanos. Los agentes ingresaron por distintos puntos del Palacio Legislativo, incluyendo el sótano, y la diligencia duró 20 minutos. Además, la Comisión de Fiscalización también está llevando a cabo sus propias indagaciones, y será clave seguir de cerca el desarrollo de las investigaciones y posibles nuevos operativos.






