¡El fútbol peruano está nuevamente en el ojo del huracán! El presidente de la Federación Peruana de Fútbol (FPF), Agustín Lozano, fue detenido en la madrugada del jueves 7 de noviembre, acusado de varios delitos graves, entre ellos lavado de activos, corrupción y pertenencia a una banda criminal conocida como “Los Galácticos”. Las acusaciones surgen por un escandaloso caso de malversación de fondos durante el viaje de la selección peruana al repechaje contra Australia en 2022.
Lozano, en un acto que parece más propio de un verdadero saqueo que de una gestión deportiva, habría usado 1.8 millones de dólares (aproximadamente 7 millones de soles) de la FPF para cubrir los gastos de 142 personas ajenas a la delegación oficial de la ‘blanquirroja’. Es decir, pagó pasajes y estadías para familiares, amigos y allegados en un viaje a Doha, Qatar, algo totalmente ilegal que no solo perjudica la imagen del fútbol peruano, sino que también genera una enorme indignación entre los aficionados y los clubes del país.
Universitario de Deportes, Alianza Lima y Cienciano, junto a otras entidades deportivas, ya exigieron que Lozano rinda cuentas por este abuso, pues los recursos de la FPF, que provienen en parte de los derechos de televisión y la venta de entradas, estarían siendo mal administrados, afectando seriamente las finanzas de los equipos peruanos. Un escándalo que no solo pone en jaque a Lozano, sino que pone sobre la mesa el saqueo de una institución que debería ser un ejemplo de transparencia. ¡Un verdadero golpe al fútbol!






